Corría el año 1885, la Gran Ciudad, capital de la República Argentina crecía, cosmopolita y atractiva, ofreciendo un sin fin de tentadoras posibilidades, atrapando la atención de aquellos que ansiaban encontrar un lugar en sus alrededores donde radicarse y comenzar el sueño del propio hogar, la propia familia, educación para sus hijos...
Bajo esa coyuntura histórica, en la provincia de Buenos Aires, nacía el pueblo de Tristán Suárez. Su centro lo conformaban la plaza principal, las primeras viviendas y, por supuesto, la Iglesia, hoy Parroquia Cristo Rey. A sus puertas llegó el sacerdote Eliseo Esteban Natta en el año 1962.
La misión del nuevo sacerdote, desde su llegada y hasta su desaparición física, fue - "Ni un solo día sin prestar servicio a los demás"- .Dicha misión era sostenida en su firme convicción de que -"El que no vive para servir, no sirve para vivir"-
Partiendo del propósito de su misión y su visión sobre la vida, puso su servicio a las necesidades del pueblo, de un pueblo que crecía y que requería para sus niños, además de la formación espiritual, educación formal. Partiendo de esta realidad dió impulso y forma a la creación del primer jardín de infantes, "La Hormiguita Viajera", que con el paso de los años sería acompañado por la construcción del "Jardín de La Alegría".
Su obra fue el resultado del esfuerzo y el trabajo del propio sacerdote, su familia, familias del pueblo y amigos. Ladrillo por ladrillo, día por día.
El tiempo continúo transcurriendo, Suárez siguió creciendo y también crecieron los niños. Para dar respuesta a las necesidades educativas de los pequeños, el Padre tomó un nuevo desafío, iniciar la construcción de una escuela de nivel primario.
Su empuje y entusiasmo fue acompañado por la respuesta de la comunidad suarense, el objetivo se logró, se construyó el Instituto "Jesús Niño".
Las necesidades continuaron y llevaron a la creación de un nuevo instituto de nivel primario, el Instituto "Santa Cruz".
La tarea parecía concluida, pero pronto habría que comenzar de nuevo: los pequeños de Suárez se habían convertido en jóvenes y debía brindárseles educación secundaria.
El cura párroco hace realidad el sueño de muchos jóvenes del pueblo. En marzo de 1968 nació el INSTITUTO "MANUEL BELGRANO" de Enseñanza secundaria, en sus dos ramas Bachiller y Comercial, bajo la autorización de la Superintendencia Nacional de Enseñanza Privada (SNEP), perteneciendo al Obispado de Lomas de Zamora, de quien depende desde entonces.
Ediliciamente, el instituto se inicia con dos aulas y el cuerpo de sanitarios, dependencias indispensables para dar comienzo al primer ciclo lectivo.
Dando continuidad al objetivo propuesto en los orígenes del inmenso proyecto y con el trabajo y esfuerzo de muchas personas que continuaron la obra del padre Natta, el Instituto Manuel Belgrano cuenta hoy con once aulas.
En respuesta a los avatares del sistema educativo, el instituto vio modificada su estructura, conformándose en un principio y por crecimiento vegetativo en una Secundaria de cinco años, luego en un Polimodal de tres años, alcanzando así la estructura actual representada por una Escuela Secundaria Obligatoria de seis años, la que funciona en ambos turnos (mañana y tarde), con once secciones cada una.
Para el padre Natta no se trató de construir sólo escuelas, su visión sobre las instituciones creadas se sostuvo en claras líneas rectoras. Las instituciones escolares debían, entre otros aspectos, otorgar primacía a la persona sobre las estructuras; mantener coherencia entre las exigencias de la vida cotidiana y las realizaciones prácticas; capacitar para el cambio permanente y orgánico que implicaba el desarrollo de la persona; formar a las personas integral, humanística y teológicamente, para que se ubiquen en la vida con madurez y responsabilidad.
Fue una ardua tarea, requirió de mucho tiempo y esfuerzo, de búsqueda de recursos, de entrega incondicional de aquel cura que supo ser guía y conductor y que logró que el pueblo que nació y creció lo acompañara en su gran obra.
Los que la heredamos les decimos gracias, muchas gracias a todos por esta realidad que nos toca vivir y que nos encuentra celebrando.

¡¡¡¡¡“FELICES BODAS DE ORO, TE DESEAMOS EL PERSONAL DOCENTE Y NO DOCENTE DEL INSTITUTO MANUEL BELGRANO”!!!!!

Entrada destacada

Mensaje de la dirección en alusión a los 50 años del IMB

Estimada comunidad:
     Como parte del Equipo de conducción del INSTITUTO MANUEL BELGRANO, tengo el honor de invitarlos a recorrer un breviario de su historia.
     El presente ciclo lectivo nos introdujo en las BODAS DE ORO de nuestra Institución, motivo por el cual nos propusimos, docentes, alumnos, ex -alumnos y familias detener la vorágine del tiempo para recordar unos y conocer otros el esfuerzo, el trabajo realizado, los deseos y aspiraciones de todos aquellos que hicieron posible su existencia.      No intentamos realizar un trabajo de investigación científica, buscamos un modo de celebrar, de celebrarnos como una pequeña parte de un todo representado por el COMPLEJO EDUCATIVO “Pbro. Eliseo Esteban Natta”, del cual orgullosamente formamos parte.      Nuestra casa abre las puertas de su historia y los invita a pasar.

Gracias por compartir el momento con nosotros. Atte. Montanaro Nidia Adriana